viernes, 26 de abril de 2013

Falta envido


(Escrito durante una cruda lesión, y dedicado a todos aquellos que han sufrido estar lejos del fulbo).


Extraño, ese agudo dolor en la fragilidad del tobillo.
Ese calambre en pleno orgasmo post/partido.
Esa liberación de la cerveza, cuando se calma la ansiedad de los tres puntos. Extraño su sutura en la hora.
Extraño ese puntaje al filo del abismo. Ese abismo al filo de la gloria o del deceso.
Extraño dársela al que sabe, y a ese viejo herido amigo en tantas.
Extraño el hincha colgando su bandera, con rezos de rocanrol
duro de Julio en pleno frío.
Extraño esa palmada de quién sabe que palmea su propia existencia. Extraño ser la propia existencia de ese quién.
Extraño el estribo, y la del estribo. Esa penúltima jugada que resbala los mostradores
en una conversa.
Extraño esa poética de la patada
la noción sintonizada
de gracia y desgracia.
Extraño la viveza
la pereza
y el rencor.
Extraño tu semana, tu amor.
Hasta tu tarjeta roja extraño yo.