miércoles, 31 de diciembre de 2014

Reber Pleit.

Recuerdos de una tarde en Núñez. Dedicado al Pato Ferreira. Y a Juanpa Drescher.


Núñez está rodeado de fantasmas, busco la entrada en la claridad. Ajusto auriculares como armas, pues mi mente está caldeada y hervirá.

Miento a un policía que desafía, yo desafío un poco más. Miento, que era lo que te decía? Se distrae, puedo pasar.

Una dosis fuerte en los oídos, es rocanrol siempre lo ha sido, hago que no escucho gritos y silbidos, y voy. Ahí voy.

En el chico juega el Pato un pibe del barrio. En Reber Pleit un circo organizado. Me encierran en un palco V.I.P soy invitado. Es peor que una pecera con peces ahogados.

De souvenir un azúcar con el escudo del cuadro. Del resultado ni idea no importa demasiado. Se terminó el folklore de vino, Faso y asado, cuando escucho cánticos antibolivianos.

No se salvan peruanos, putas y homosexuales, no se callan ni aunque lo pida el altoparlante. Es un enchastre de los Borrachos del tablón, suben el volumen de la canción.


El partido termina con jugadores cabizbajos, el racismo en las tribunas me hace un tajo. Sentencio todo con un gargajo, "en plena estupidez sentimental".

martes, 25 de noviembre de 2014

Yo quería ser como vos.*


En la tele está Morón perdiendo con Merlo.
En la mesa el corazón, las tripas y el cuero.
Un padre le cuenta al hijo los avatares del juego.
Se detiene en que es ingrato el puesto de arquero.

La boba de D'Alessandro la hacía de pibe,
acá en Villa del Parque, el padre describe.
Yo lo conocía se apura a decir.
Y por un ratito sueña sin dormir.

El hijo le cree lo escucha atento.
Cuenta algo de Messi y en su desconcierto,
algo, una mueca, un cómodo gesto.
Le guiña a su padre.
Se están conociendo.


*F. Cabrera

miércoles, 5 de marzo de 2014

El gesto de la cuenta.

Ruido y movimientos de pizería,
el partido en la tele que se enfría.
El arquero que se cambia los botines,
el fanático y sus ojos de adoquines.
En el espejo el panorama de las mesas,
entre las mesas de seguro alguien que reza.
Es que en el área hay un hombre que tropieza;
una protesta, dos empujones, una gresca.
Sacan del área lo que era la tercera guerra,
entre las mesas una cuenta que se cierra.
En la propina están los goles que se erran,
en el replay algo de amor y algo de yeta.
Si la camiseta es la misma de otras eras,
es música que no se cansa en las orejas.
Hay un color que se acentúa en las ojeras,
en el costado la bandera y la vieja.
En las pupilas sabe hablarse de miseria,
en las encías más que hambre,

glorias muertas.

Pasándole pomada.


"Dando a la tierra con el pie y con el riñón también.
Temperamento adentro siento, mi cuerpo se va a partir.
Temperamento afuera veo y todo se vuelve a unir."
Buenos Muchachos

Semana de campeonato.        
Las horas por momentos
son horas como látigos.
Horas de campeonato.
Los ratos por momentos
son ratos como tránsito.
Nervios que van y vienen como elásticos.
Horas de tránsito.
La vida frena en el pálpito. Y el silbato.
Ratos de campeonato
se acerca el alma al asfalto.
Rutas de campeonato
tapones se prenden al barro.
Sucios de campeonato.
Cicatrices de desgarros.
Rotos de campeonato.
Coser lo descocido de otros años.

San Martín y Tinogasta,
el final y la revancha,
el principio del amor,
la canilla y la bombacha.
A los costados tu vida,
en las banderas la magia.

No estarás sólo en la cancha.




martes, 4 de febrero de 2014

El Win.

Ese. Que se ocupa de gastar el pasto
de las esquinas a las que pocos llegan.
Ese. El puntero de la mejor droga:
el centro de gol.
Ese cocinero del centro a la olla.
Ese. Ojo con ese.
Lateral infame.
No le des un metro porque dispara.
Frío. Y se va.
A esa esquina perdida del barrio rival.
A entregarle el gol a esa hinchada
que sabe que antes del hambre está la desdicha.


Y pucha que si no lo sabe igual festeja.

Ilustración de Pawel Kuczinski

Cae.

Oh lenta comba pajaritos árboles de fondo y algún grito.
Ancestral. De fantasmas.
Oh lenta comba centro al área esperamos la caída cuelga el mentón.
Rechazo, despedida, golpe sincero al corazón.
El sol se amarilla como vos, gotas de sudor. Dolor que no chilla.
Tomados del brazo no me suelto del temblor.
Nadie cobra nada. Así es el amor.
Oh lenta comba.
Envenenada vas cayendo
y yo.
Y yo.
Y yo.



 Pintura de Rocambole