lunes, 10 de junio de 2013

La Pasionaria

Para los campeones, IASA 2013

Pobres poderosos pobres en venta,
somos mediocres aunque nos mientan.
Cargo en los botines la herramienta,
sé que para soñar no hay receta.
Somos los retadores porque la vida nos reta,
sabemos de dónde venimos y cuál es la meta,
de lo que pasa en el medio no hay profetas.
Cuidado Gloria no dejes las puertas abiertas.
Correr y soñar, vivir es jugar, cada día un pitazo para volver a empezar.
Necesito una rima para alcanzar, lo que está en la cima.

Duchas frías, remeras ardidas, canchas duras, pocas entrevistas.
Nada es más dulce que la lista, de los que están citados para ir a la pista.
Me quedan tres gramos de poesía, dos litros de sudor,
un pelotazo a la astronomía.
No dejo de pensar en ésta filosofía,
un pase milimétrico, un despeje en la geometría.

Quiero goles grita un desquiciado,
hay un juez pitando a contramano.
Once tipos que sueñan demasiado,
tres cambios que reviven lo soñado.
Un partido, dos, tres partidos.
Un empate, dos, tres perdidos.
Una victoria, dos, tres historias.
Un poema, dos, pienso en la Gloria.
Entro al área de la memoria,
recuerdo cada día como a una novia,
el primer beso a la red, la segunda pelota,
la canción la escriben canilleras rotas.
Zapatos usados, cicatriz, derrota,
ganar en la hora cuando la tabla azota.
No hay tres resultados si estás enchufado,
la electricidad es el estado,
de estar esperando el partido esperado,
el que viene, el siguiente, y el nunca jugado.
Se termina el verso, se termina el show,
se termina el tango, la cumbia y el rock.
Se termina el llanto, la angustia y el shock,
se termina el árbitro, la mufa y el sol.
Se termina la vida, otra ya empezó,
cada sábado es una resurrección.
Cada jugada una construcción,
cada rezo un pase de gol.
El área grande es mi religión,
no creo en nada más que en vos,
con la camiseta y el corazón,

Tapones de Fierro, raspón y color.