jueves, 26 de septiembre de 2013

Si existiera la canción.

Para Bigote López

He querido escribirte mil poemas, uno por gol y más.
Pero basta tan solo con verte correr tras la gallina,
entorpecer el destino del cuero, peinar gramilla, o sacudir polvo.
Basta esa melena como azote del número en tu espalda.
Basta verte vestir como un tatuaje ese amarillo y rojo,
ese whisky y sangre, ese Canario y ladrillo.
Esa casaca con esa solapa llena de barrio.
Ese griterío en el escudo, ese tamboril en el costado.
Repique y piano en el área, chico el mundo
grande Obdulio.
Y una vez más, con pedazos de mundo en los tapones,
romper esa red de lo dicho, decir otra vez la palabra
que pocos saben decir.
Alarido de indio en la tierra, un pacto de amor de bandera.
Un centro de gol es la escuela, puntazo certero a la esfera.
La esquina se pinta, se presta el alma,
nunca se vende lo que no se calma.
Y una vez más romper esa red de lo dicho, doblar las púas con el grito,
sacudir los colores ardidos y saber

que debajo de tu camiseta está la música.