miércoles, 8 de mayo de 2013

De pana



Para el Lobo Guerra

Blanco para patadas el lobo,
arquea su cintura en la estepa,
chorrea en su costado una certeza: burlar una vez más esa defensa.
Frena, mira hacia un lugar y hacia otro.
Patea, no, la vuelve a traer cual polea.
Arranca y frena, otra vez regatea, al aire,
pues la pelota espera en el amague,
una nueva pisada.
Mientras, Caracas enmudece su miseria
y se encanta con una pared
que ésta vez el lobo

devuelve con la cadera.

El Lobo Guerra (18) a punto de cometer una gloriosa picada al arquero.
Fotografía de Noel Langone.

Tres Tiros



"Gracias por tanto perdón por tan poco" (popular rezo de bandera) .

 
Mi cabeza va a mil, subo al pretil, de una ilusión.
Alisto el mate, silbo una canción: Rocanrol.
Obro fútbol, cebo un disparo certero.
Obro fútbol, beso la camiseta por la que muero.
Obro fútbol, cambio la yerba de otro gol en contra.
Obro fútbol, la barra brava pondrá la nota

(ómnibus verde, destino de estadio
atravieso barrios, recuerdos, pasados.
Reviso las mujeres, las casas, los patios.
Mis oídos ansían la melodía del silbato)

El fútbol y vos y yo, palpitando un nuevo encuentro.
La camiseta de turno, nerviosa, flamea por dentro.
Entrando en el barrio, escucho, siento.
Los cánticos hinchas eligen un vals:

hasta que la muerte nos separe.

Ilustración de Marcos Ibarra



lunes, 6 de mayo de 2013

Para fanáticos


Copa Venezuela, Trujillo.

Si el pueblo rodase,
rodaría por la calle hasta el estadio
tiñendo de amarillos y marrones
un nuevo juego.
Rodarían plegarias a San Benito,
rodarían los escolares con sus uniformes azules,
los universitarios con la crema de sus camisas,
dueños de la plaza, que rodaría también
 hacia los prados marcados por el horario.
Clasifica con el empate la pesadumbre entera de las tardes,
el vacío implacable de la avenida principal en las madrugadas.
Transeúnte de mi hoy,
paseo por la nada que existe

 entre la derrota y la gloria.

Fotografía de Noel Langone
En Barquisimeto, Venezuela. Lara F.C vs Deportivo Anzoátegui

Un cuento futbolero

 (En honor a Tapones de Fierro)
Por Alberto Coddou McManus
Xavi e Iniesta, después de perder con el Bayern, se fueron de farra; en el after hour, ya de mañana, jugaron un picadito, pero estaban en equipos contrarios. A pesar de todo, se siguieron dando pases entre ellos. Habían dado el "giro copernicano": el objetivo de un equipo ya no era hacer goles en el arco contrario, sino darse pases con precisión de relojero. A la mañana siguiente, y con resacas de proporiciones, se despertaron y notaron que el fútbol se había acabado.

Ilustración de Marcos Ibarra

viernes, 3 de mayo de 2013

El cielo abierto en los ojos *


Cantando a vicio la buchaca.
Bolas de pool en la heladera.
Reservas de asma para cuando vuelvas.
Amanece y no es poco no te detengas.
Drogas de Navidad, zombis que salen a caminar.
Algo balbucean, algo quieren rimar.
Un picado en el Río no desentona.
Cerveza al palo, vos jugás atrás.
Sacala como puedas si querés ganar.
No hay chances si te adormilás.
Suenan las tibias y los tobillos en el barrial.
Despejan un centro. Piden penal.
Y en la arremetida se lo ganás.
Pase del Chito, juro que sin mirar,
inflamos la red y a tortafritear.
Cerveza arrima, guitarra afina,
suena Rúben Lena, pega melancolía.
Cariño al amigo, canción popular,
libres pájaros del Olimar
(escuelas taperas en el arrozal,
no me llames nena,
no quiero brillar
voy a hacer un puente desde tu humedad

hasta el chircal).



 

jueves, 2 de mayo de 2013

After hour


                                      
Vestuario, restos de fango, música de gotas en coreografía de caños.
Herrumbre, en percheros y camilla, que chilla
desvalida.