miércoles, 8 de mayo de 2013

De pana


Anzoátegui-Caracas, Venezuela.

Para Alejandro "Lobito" Guerra, Kleverson y Kris.

Blanco para patadas el lobo,
arquea su cintura en la estepa,
chorrea en su costado una certeza: burlar una vez más esa defensa.
Frena, mira hacia un lugar y hacia otro.
Patea….no, la vuelve a traer cual polea.
Arranca y frena, otra vez regatea, al aire,
pues la pelota espera en el amague,
una nueva pisada.

Mientras, afuera Caracas enmudece su miseria
y se encanta con una pared que ésta vez el lobo
devuelve
con la cadera.
Qué baile.

El Lobo Guerra (18) a punto de cometer una gloriosa picada al arquero.
Fotografía de Noel Langone.