lunes, 6 de mayo de 2013

Un cuento futbolero

 (En honor a Tapones de Fierro)
Por Alberto Coddou McManus
Xavi e Iniesta, después de perder con el Bayern, se fueron de farra; en el after hour, ya de mañana, jugaron un picadito, pero estaban en equipos contrarios. A pesar de todo, se siguieron dando pases entre ellos. Habían dado el "giro copernicano": el objetivo de un equipo ya no era hacer goles en el arco contrario, sino darse pases con precisión de relojero. A la mañana siguiente, y con resacas de proporiciones, se despertaron y notaron que el fútbol se había acabado.

Ilustración de Marcos Ibarra